martes, 22 de abril de 2008

Yosemite National Park

Ya estoy de nuevo en Santo Domingo, después de unos maravillosos días de evangelización. A éste, lo llamo el "viaje de las bellezas", pues en estas dos semanas y media he contemplado tanta hermosura: el Parque Yosemite, con sus cascadas de hielo derretido, las noches salpicadas de estrellas (incluyendo el río de la Vía Láctea), las rocas cortadas, los cervatillos y las ardillas; el Parque Sequoia, con los árboles más grandes del mundo, la nieve perpetua, el coyote, el oso, el silencio reverente; las focas y las gaviotas en San Diego... Y, sobre todo, las personas... Cuánta belleza: en Laura (mi amada), en mis hermanos de comunidad, en el pueblo de Dios, en la sencillez de los inmigrantes, en los homeless de Nueva York, en...

Hoy, Día de la Tierra, retomo este blog, agradecido de que la belleza salvará al mundo, como decía el Cardenal Martini.

1 comentario:

M. Jose dijo...

Me alegro de tu vuelta... Si no fuera por la belleza que el mundo derrama...que sería de nosotros...
Bienvenido
Un abrazo
Jose