jueves, 14 de mayo de 2009

Ludido

Dios:

«Lo que el mundo tiene por despreciable, escoge Dios.»

Eludido por la dicción del mundo
(que me evita),
me siento aludido por la predicción de tu predilección
(que me invita).
“Signo de contradicción”,
¿eres mi adicción?

(Claro que soy “des-preciable”:
no tengo precio…
más que tu precio
¡y tu aprecio!)

Amén
se-los-unos-a-los-otros.