Mi vida tiene un sexto sentido: tocar un concierto con cierto sabor de muchos colores que huelen a TI !!!
martes, 6 de noviembre de 2012
En julio estuve en Lima, Perú, en el Primer Encuentro Nacional de Jóvenes de la Comunidad Bodas de Caná. Era mi primer viaje a Perú y conocí a personas maravillosas que recordaré siempre.
En agosto compartí el Primer Campamento Nacional de Jóvenes de la Renovación Carismática de España. Fue una semana completa de gozada en un retiro de exigencias serias de compromiso.
En septiembre fui dos veces a Orlando, Florida. Una, para un retiro de jóvenes, y otra, para un curso de discipulado. En la ciudad del Magic Kingdom, vivimos juntos otro reino.
En septiembre también participé en Explosión Juvenil (encuentro nacional de jóvenes de Panamá). Mucha energía y muchas liberaciones.
En octubre fui invitado al Congreso de Jóvenes de El Sembrador, en el Sport Arena de Los Angeles, California. Cerca de diez mil jóvenes se congregaron para celebrar su fe.
En el ínterin, tuve algunas andaduras por el estado de Nueva York: retiro de jóvenes y otros encuentros en Ossining, Mahopac, Portchester, Brooklyn...
Cuando hago el recuento, en esos meses he compartido con jóvenes de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y Europa... Y me han confirmado que todos tenemos las mismas necesidades y las mismas urgencias del Misterio: Dios.
Amado, agradecido... Así me siento.
sábado, 25 de agosto de 2012
¿Manipular a un Dios manipulador?
No oro para darte más gloria:
que cuando me alejo,
sábado, 9 de junio de 2012
miércoles, 9 de mayo de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
Después viajé a San Diego, California, para dos retiros de jóvenes hispanos. Es una ciudad hermosa que en primavera se maquilla con flores. Creo que en ese fin de semana se arrojaron unas flores invisibles dentro de mucha gente. Le pedí a Dios que terminara de soltar algunos tornillos suyos que ya él los tenía flojos. Y así fue.
jueves, 16 de febrero de 2012
Luego, el fin de semana pasado, participé en Miami, en el retiro de la Comunidad Siervos de Cristo Vivo de USA. Volvimos a vivenciar lo que es ser como niños. Confirmamos que el amor derriba multitud de barricadas.
En los últimos cuatro fines de semana he dormido en cuatro retiros en países diferentes: desde sofá hasta camarotes han resguardado mi espalda. Ya ella se está quejando. Tendré que atender a mi hermano cuerpo adolorido. :p
lunes, 30 de enero de 2012
Luego, este pasado fin de semana estuvimos animando un grupo de entusiastas para ser animadores en un Brooklyn que a veces parece bajo en ánimos. Aunque cansado, yo mismo salí más animado... es que el ánimo se parte y se reparte.
viernes, 13 de enero de 2012
Inicio el año 2012 con un propósito: aprender a vivir sin propósitos, como las alondras del cielo y los lirios del campo... Jesús es bueno y está vivo.
martes, 20 de diciembre de 2011
Luego de pasar nueve días en Italia, llegué a Nueva York. Han sido unas jornadas intensas, de mucha carga. Intentaré hacer un recuento de lo vivido. Del aeropuerto de Roma fui directo al tren para Asís, de Francisco y Clara. Van 19 veces que visito Asís, desde la primera vez en 1995. Desde la ventanilla del tren, tan pronto vi a Asís en la colina, mi corazón se estremeció: era la sensasión de volver a algo muy importante. Fueron días de silencio para reencontrar la pobreza de Francisco. Noté cambios en la ciudad y cambios en mí. ¡Cada visita a Asís es sorpresa! Sentía que las piedras de Asís eran traviesas: ¡hablaban! A veces más fuerte que nosotros. Me contaban de pequeñeces que tejen grandezas. El último día en Asís fui al musical “Una notte di Natale”, de Carlo Tedeschi. Mis ojos se lubricaron desde el inicio. Salí caminando diferente. Mientras el tren se alejaba de Santa María de Los Ángeles, mis ojos buscaron la colina de Asís y sonreí, pensando en cuándo sería la próxima. Luego viajé a Nápoles. Me acogieron en Ercolano, en el mismo monte Vesuvio, con una vista impresionante de la ciudad. Entre las actividades: tres encuentros con niños, uno con adolescentes, uno con jóvenes, uno con seminaristas y cuatro encuentros abiertos... ¡con Jesús! En Nápoles volví a ver viejos amigos que me trajeron nostalgia. Me llenaron de bendiciones. El volcán no hizo erupción, ¡pero muchos corazones sí! En casa, cansado pero feliz. Tendré que leer los diez libros que me traje de Italia. Disfrutaré de mi familia... y de un tiempo sin pizza. :D