lunes, 4 de octubre de 2010

Dios clan-destino

Dios:

Cruzando la frontera
te hiciste ilegal:
traspasaste despacio
límites fabricados
de velocidad,
de reloj, de espacio...

Tu amor cedió
tu ciudadanía...
se dio.

Ilegalmente legítimo,
prefieres indocumentarte
cual mano de obra barata
(y santa)
pintando con brocha gorda,
lavando las lozas,
trapeando los pisos,
sirviendo la mesa,
acarreando mudanzas,
cosiendo botones,
prestando sueños,
reparando sonrisas,
re-parando caídos,
cruzando bordes,
siempre cruz-ando...

Sobreviviente de precariedad
(¿pre-caridad?, ¿es que antes del amor siempre está lo precario?),
¿dónde compro los sellos para certificar
(¿formularios para testificar?)
que te vi cuando,
en vez de examinar tus papeles de migración,
precipité
mis ojos...
en
tus
o
j
o
s
?

Amén
se-los-unos-a-los-otros.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Estuvimos invitados en Cuernavaca, México, para dar el Retiro Nacional de Servidores de la Renovación Carismática Católica. Participaron unos 4,500 líderes de toda la nación mexicana. Algunos viajaron 30 horas en autobús. El tema que nos pidieron compartir fue sobre la fidelidad de Dios y de los servidores. Dios nos mostró su fidelidad, más allá de las conferencias, inyectándonos nuevos alientos, sanando heridas interiores y curando muchos enfermos: un hombre soltó sus muletas y caminó por primera vez en 15 años, una mujer intercedió por un familiar secuestrado y al rato recibió la noticia de que fue liberado, una chica animada nos entregó un frasco de veneno con el que pensaba suicidarse, etc. etc. etc. Gracias, Dios de Viento, solidaridad y locuras.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Descubrimiento de encubrimiento

Dios:

Esta mañana
temprano
miré en el espejo
y no te encontré,
leí el periódico
y no te encontré,
admiré la montaña
y no te encontré,
celebré tu culto
y no te encontré,
descubrí al prójimo
y sí te encontré
encarnado
en el reflejo
en la noticia,
en lo creado
en la fiesta…
Finalmente
me encontré
encantado.

Amén
se-los-unos-a-los-otros.

domingo, 29 de agosto de 2010

Re-cuerdo de lo-curas


Dios:

Estaba loco porque pensaba que eras un gigante, que tus pasos iban de montaña a montaña. Recuerdo que tu inmensidad me provocaba temor: tenías que ser inmensurable para divertirte con la tierra y las estrellas. Jugabas al billar con la Luna y el Sol. Estaba loco porque mi cabeza no abarcaba tu «cerebro». Eras lo inalcanzable y lo incansable, y yo, lo endeble y lo cansable. Recuerdo: lo que se escribía de ti en las páginas y en las piedras no era suficiente para envasarte en los límites de las palabras. Estaba loco: creía que eras un cíclope con un ojo avizor para verlo todo, incluyendo lo transparente, lo oscuro y lo extra-brillante. Tu mano arriba de mí, vigilándome… Recuerdos dinosaurios de épocas pretéritas…

No estaba loco porque te contemplé menor, liliputense, más que enano, pitufo. Recuerdo mi mudanza de percepción cuando te descubrí retirando el velo, y te vi en la simplicidad de una hoja sin pliegues y en la sencillez de unos trazos de niño. No estaba loco cuando te observé de mi estatura, estrenando, como yo, piernas para volar, y entrenando manos para dar. Recuerdo tu línea curva de oreja a oreja cuando de mis pupilas afloraban manantial de agua que salta hasta la vida eterna, extasiadas por tu brillo que cegaba y despertaba. Como menor que eres, hoy sé que nos extiendes tu invitación al club de párvulos. Sólo así he visto tu omnipotencia: en la impotencia de un mundo frágil, como una bola de billar hecha de cristal. Tu mano debajo de mí… sosteniéndome… No estaba loco… Creo que eras tú… el Loco.

Re-cuerdo: Volver a ser cuerdo en tu locura que todo lo cura.

Amén
se-los-unos-a-los-otros.

martes, 24 de agosto de 2010

Compartimos con unos 1,600 jóvenes convocados por la Comunidad Siervos de Cristo Vivo, de Panamá. Fue un encuentro de curación interior. Asistió el Arzobispo de Panamá para animar a los chicos. Hablamos sobre los virus y antivirus instalados en nuestros "discos duros". En mi papel de diversionero les hice juegos de prestidigitación. Reímos y lloramos con el amor sanador de Dios. Al caer la tarde se les repartió una segunda tanda de comida gratis (¡y al final sobraron platos!), gracias al milagro de la generosidad de muchos donantes de solidaridad.

martes, 17 de agosto de 2010

Este fin de semana estuvimos Cristian y yo invitados a Aguadilla, Puerto Rico. Era un retiro espiritual sobre la mano de Dios. Hablamos de que la mano de Dios no estaba arriba, sino abajo, sosteniéndonos (¿practicamos surfing sobre su mano para caminar sobre las aguas?). Hablamos de que la mano de Dios no se ha acortado y que somos la extensión de sus manos (¿cuando él extiende sus manos cuenta con nosotros?). Hablamos de los 10 dedos de las manos de Dios (10 acciones de Papá en la parábola más conocida de Jesús). Hablamos de la mano de Dios como medio de transporte mientras estamos en la Tierra como turistas de paso, y de permanecer pequeños bajo su mano. Hablamos y hablamos; pero sobre todo, escuchamos.

sábado, 7 de agosto de 2010

La Escuela Internacional de Evangelización en Miami me envolvió en alegrías. La sed de orar hizo que me invitaran a compartir un curso sobre la oración. Me sentí latinoamericano con carrocería de chino, en medio de tantos inmigrantes (de México, El Salvador, Nicaragua, Perú, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana y Colombia) que se sabían hermanos en una tierra extranjera. Nos unía el lenguaje común: el amor reventado en creatividades.

martes, 27 de julio de 2010

Concierto en desconcierto


Dios:

Cuando te perdí,
me perdí.

La peña se arenó.
El mar se explayó.
La arena se empeñó.
La playa se mareó.
La tierra se desertó.
El desierto se enterró.
La vida se desierta
suspiro a suspiro.
La muerte se despierta
expiro a expiro.

Te re-quiero.

De ganar y perder,
aprendí la lección:

Cuando me ganaste,
no perdí.

Amén
se-los-unos-a-los-otros.

jueves, 15 de julio de 2010

En este otro viaje, crucé la frontera por El Paso a Ciudad Juárez. El Equipo Diocesano me invitó a compartirles el curso A24/7. Dicen que Juárez es la ciudad del mundo con mayor índice de asesinatos y secuestros. Lo que encontré fue un ejército de hombres y mujeres que oran y piden la paz y la reconciliación. Reímos y lloramos juntos, unidos a Aquél que llamó bienaventurados a los constructores de la paz. Confirmé en este viaje que no me simpatizan las fronteras artificiales. Prefiero ser como las aves del cielo que se mofan de los muros.

jueves, 8 de julio de 2010

Llegué de Santo Domingo. Fui a compartir el Curso SAL (Ser Amar Liberar) en la Escuela Internacional de Evangelización. Había participantes de Italia, Costa Rica, México, Argentina, Colombia, USA, Puerto Rico, Panamá y República Dominicana. Hablamos de "Sal de la tierra: salir para salar". Y también de "entrar para salir". Tantas personas de realidades distintas, cada una con su propia historia de salvación, enriquecen el encuentro. Lágrimas, risas y Jesús. También vi caros amigos... familia.